Libertad Financiera, qué es y como alcanzarla

¿Qué es la libertad financiera?

La libertad financiera es la libertad económica que tenemos como individuos para poder tomar decisiones personales sin que la parte financiera sea un factor determinante a la hora de tomar una decisión u otra.
Por ejemplo, la libertad que podamos tener para poder cambiar de trabajo, realizar una inversión, sabiendo que el tema económico no es un problema para poder realizar el cambio o meternos en la inversión.

En definitiva, la libertad para poder tomar decisiones sin miedos a que nuestra economía se vea afectada en el corto plazo.
Se da en personas que tienen sus ingresos económicos, un patrimonio o fondo de seguridad suficiente como para poder vivir y trabajar de acuerdo a sus deseos personales y no por necesidad.

¿Por qué es importante la libertad financiera?

La libertad financiera es importante para poder vivir más tranquilo, es importante para conciliar el sueño de mejor forma, es importante para poder ser más feliz ya que te permite tomar decisiones desde lo que a uno le gusta, lo que a uno le apetece, y no decisiones basadas en el miedo a perder un trabajo, en el miedo a la necesidad imperiosa del dinero.

¿Cómo se consigue la libertad financiera?

Aquí viene la gran pregunta. La independencia financiera es algo a lo que, si preguntas, todo el mundo quiere llegar pero que, sin embargo, poca gente toma las acciones correctas y gestiona su dinero para poder conseguirlo.
Alcanzar la libertad financiera es posible, es algo que cualquier persona, con planificación, voluntad y una buena gestión puede alcanzar a largo plazo. No hace falta haber nacido rico, o que te toque la lotería para alcanzarla.

De hecho, muchas personas a las que les toca la lotería, consiguen un gran premio en concursos, herencias o similar, al poco tiempo vuelven a su estado de pobreza, incluso en algunos casos a una situación peor a la que estaban, como consecuencia de no saber gestionar su dinero.

Claves para alcanzar la libertad financiera

1.    Conoce tus ingresos y gastos

No podemos mejorar nuestra economía y obtener esa libertad económica que deseamos si no sabemos cuánto ingresamos y cuánto y en qué gastamos nuestro dinero.

Lo primero que deberíamos hacer es controlar nuestros gastos, anotando en un papel, una hoja Excel, etc. todos los gastos que vamos teniendo. Aunque pueda parecer un trabajo muy laborioso, si lo convertimos en un hábito no nos costará apenas trabajo, incluso puede resultar en cierto modo divertido.

En los últimos tiempos también han surgido aplicaciones como Fintonic o similar que nos facilitan el control de dinero.
Te aconsejo que éste control de gastos, aunque lo elabores semanal o mensualmente, lo contemples para su estudio anualmente, para una mejor toma de decisiones posterior.

2.    Fija un presupuesto

Una vez conocidos los ingresos y gastos que tenemos, podemos fijar un presupuesto de gastos, donde podemos decidir qué porcentaje de gasto queremos destinar a cada partida.
No obstante, si queremos alcanzar la libertad financiera en un futuro, te aconsejo los siguientes porcentajes a las familias indicadas:
55-60 % gastos generales: donde entran partidas como alimentación, hipoteca, transporte, etc. Te aconsejo que, si quieres alcanzar la libertad financiera, no destines más de éste porcentaje a los gastos cotidianos.
10 % ahorro: MUY importante. Este ahorro debemos destinarlo, a eliminar nuestras deudas así como a crearnos un colchón de seguridad o fondo de tranquilidad.
5 % inversión: destinado a aumentar tus ingresos actuales.
10% formación: si, has leído bien. Es importantísimo si queremos alcanzar la libertad económica deseada dedicar una parte de nuestro dinero a formarnos, y con ello no quiero decir apuntarnos a la universidad o un master.

Puede ser un libro que nos aporte conocimientos, un curso por internet, videotutoriales…

Cualquier cosa que te aporte información y conocimientos para mejorar tu educación financiera y alcanzar la libertad económica deseada.
10 % lujo: ya que estamos tan metidos en esta manera de actuar económicamente, es necesario que parte de éste presupuesto se destine a lujo. Y cuando digo lujo no pienses sólo en coches caros o joyas. Lujo puede considerarse comer en un buen restaurante que te gusta, las vacaciones, alquilarte el coche que siempre has soñado, etc. se trata de poder permitirte esos caprichos o lujos que deseas, que puedas de disfrutar aunque sea durante un breve tiempo, de lo que vas a conseguir en el futuro.
5-10 % imprevistos: como puede ser algún tema relacionado con la salud, reparación del coche, rotura de un electrodoméstico, etc.
Esto es sólo una recomendación y puede ser flexible. Por ejemplo, un año puedes destinar más a tu formación y al siguiente menos. Un año puedes destinar algo más a ahorro o inversión y menos a imprevistos porque no han surgido, viceversa, pero te aconsejo que los porcentajes de gastos generales y ahorro los respetes a rajatabla.
Respecto a esto, y para una toma de decisiones correcta, te aconsejo que realices presupuestos sobre cantidades anuales, no mensuales.

Como hemos visto antes, te pedía que controlaras el importe de gastos de cada partida en términos anuales.

Si haces esto, podrás ver el gasto que representa cada partida anualmente y realizarás una mejor toma de decisiones.

3.    Reduce tus gastos diarios

No digo con ello que no te tomes un café o una cerveza, ser ahorrador o consciente de tus gastos no significa ser un huraño o un cutre, pero si tenemos controlados nuestros gastos siempre podremos ver qué partidas son las más elevadas, y donde poner el foco para estudiar cómo reducirlas.

Maneras de reducir tus gastos hay muchas y variadas.

Te propongo algunos ejemplos:

•    Elimina tus deudas: desde YA elimina cualquier tipo de crédito al consumo, los intereses son tan elevados que recortan tu economía y calidad de vida enormemente.
Es mejor esperar a tener el dinero disponible, que pedir un crédito.
•    Compara lo que te cobran los proveedores de suministros con la competencia (agua, luz, gas, internet). No tengas miedo en cambiar, no tienes por qué estar atado a ellos. Del mismo modo vigila si tus necesidades se adecuan a lo que nos están facturando: ¿necesitamos la potencia de luz contratada o podemos tener una más baja? ¿nos hacen falta tantos megas? Una revisión anual de éstas cuestiones y de nuestros proveedores nos pueden reportar una buena cantidad de euros de ahorro.
•    Haz menús semanales para saber qué es lo que solamente necesitamos comprar, etc. así cuando vayamos a comprar sabemos qué necesitamos exactamente y no improvisaremos sobre la marcha siendo tentados por lo que nos ofrecen en las estanterías.
•    Conducción eficiente. El gasto en gasolina es una partida que siempre suele ser importante. Conducir eficientemente nos puede permitir reducir lo que gastamos.

4.    Aumenta tus ingresos

Aunque pueda parecer más fácil escribirlo que hacerlo, si ponemos nuestro esfuerzo y atención en aumentar los ingresos que percibimos, se puede conseguir.

Hay muchas maneras de conseguir mayores ingresos, tanto de forma activa, como pasiva, y por pequeños que sean, si los sabemos gestionar pueden acabar siendo una buena ayuda.

Una cantidad de dinero, por pequeña que sea, si está bien gestionada e invertida, puede generar una buena rentabilidad, aprovechando la conocidad fórmula del interés compuesto.
La clave para aumentar tus ingresos es diversificar a través de diversas fuentes de ingreso que, aunque sean pequeñas, pero que nos vayan reportando unos ingresos constantes.

Ejemplos para aumentar tus ingresos, tanto activos como pasivos:

• Si te gusta el deporte, pero ya no estás en edad de practicarlo o no te apetece jugarlo con regularidad, ¿has pensado en ser árbitro? En muchos deportes tienen escasez de personal para el arbitraje, y puedes sacarte un dinero extra arbitrando los fines de semana.
• Cartera de clientes de seguro: muchas empresas de seguros te pueden dar comisiones si les consigues una cartera de clientes, de las cuáles podrás obtener comisiones.
• Clases particulares: ¿eres bueno en algo? ¿Crees que puedes enseñar algo a alguien? Convierte tus conocimientos en rendimientos económicos
• Infoproductos: uno de las formas más de moda y al alcance cualquiera con interés. Si tienes algo que aportar al resto y por lo que creas que puedes ser remunerado, crea los infoproductos necesarios para ello: ebooks, videotutoriales, cursos, blogs… internet es una fuente de oportunidades para ello, sólo hay que dedicarle tiempo en formarse.
Algunos ejemplos son ebooks, cursos, videotutoriales, blogs donde conseguir ingresos a través de adsense o afiliación, consultoría.
• Dividendos.
• Aumenta tus conocimientos: fórmate en lo que te gusta y quieras especializarte. Aunque parezca un gasto, la adquisición de conocimientos es una inversión que te hará aumentar tus ingresos en el futuro.
Aquí encontraras un análisis más profundo de cómo aumentar tus ingresos y las diversas formas que hay.

5.    Fija tus objetivos

Para muchos la libertad financiera es el medio para alcanzar un objetivo concreto.

Éste objetivo puede ser vivir de rentas (complicado si no tienes un capital elevado, pero se puede conseguir), para otros puede ser pasar más tiempo con su familia, para otros una casa en el campo o un apartamento en la playa, cada uno tenemos unas motivaciones, fija las tuyas.
Piensa qué es lo que querrías alcanzar en el futuro, cómo te gustaría verte dentro de 10-15 años y qué necesitarías para ello y empieza a trabajar desde AHORA para conseguirlo.

No pienses que no vas a poder conseguirlo porque no tienes el suficiente dinero, o porque es imposible, fija tus necesidades y ve a por ellas.
Si tu objetivo es la libertad financiera, no prometas que vas a ponerte a ello, sino comprométete contigo mismo en que vas a hacer lo posible por conseguirlo, a largo plazo, con dedicación, esfuerzo y disciplina es posible.

6.    Dedica una parte de tus ingresos al ahorro y la inversión

Como hemos visto anteriormente, cuando elabores tu presupuesto, destina un porcentaje a ahorro e inversión, no destines lo que te sobre, sino que cuando recibas tus ingresos, destines desde el principio una parte de ellos al ahorro y la inversión.
¿Para qué queremos ese ahorro?
Este ahorro es necesario para crear un colchón de seguridad que nos permita, en caso de cualquier tipo de adversidad que nos impida obtener ingresos (desempleo, cese del negocio, etc.) poder mantener nuestro nivel de gastos durante un período de tiempo estimado.
Aunque la CNMV recomienda que este fondo de seguridad sea de 3 a 6 meses, mi recomendación es que éste sea de 18 a 24 meses.
Con ello, nuestra toma de decisiones en el plano económico se hará desde la tranquilidad y no desde la urgencia o el miedo.
Ejemplo: si los gastos anuales de una persona son 18.000 € anuales y sus gastos 16.000 € anuales, el fondo de emergencia debería ser de 32.000 €
En caso que le correspondiera la prestación por desempleo durante x meses podría ser la diferencia entre los 32.000 € y la cantidad a percibir por la prestación en esos próximos 24 meses.
Aunque puede parecer una cantidad fuera de nuestro alcance tiene que ser nuestro segundo objetivo (junto a la eliminación de deuda) a lo que destinemos nuestros ahorros.
Cuando hablo de inversión, no quiero que pienses sólo en bolsa o similar.

Aunque puede ser una posibilidad, una inversión también puede ser en gastos necesarios para un nuevo negocio que quieras montar: contratación de un hosting, el pago que le puedas hacer a un especialista de algún tema para que te asesore sobre un tema, un ordenador para ese nuevo negocio, etc.

En resumen, alcanzar la libertad económica es la aplicación de una combinación de elementos, que te permitan alcanzar un resultado, en este caso un resultado económico, que te permita conseguir tus objetivos personales.
Y lo mejor de todo es que es posible, que nunca ha sido tan fácil conseguirlo, sólo tenemos que cambiar nuestra mentalidad.

Imagen | freepick.com

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